Cuando el arte suena

Del lienzo a los auriculares: canciones que podrían ser la banda sonora de grandes obras

Si tu obra favorita pudiese reproducir una canción, ¿cuál sería? Aunque parezca absurdo decirlo, las pinturas también tienen sonido, pero ese sonido lo debemos marcar nosotros. Claramente, ni todos los cuadros expresan lo mismo ni mucho menos las melodías, y tampoco las obras vienen con una canción ya adjudicada; pero, al ser arte, nosotros tenemos la posibilidad de transformarlo y relacionarlo como más nos guste.

Y ahora quizás te preguntes: ¿cómo puede sonar una obra? Para esta pregunta no tenemos una única respuesta, ya que, al tener la cualidad de ser interpretadas las obras y melodías, pueden tener distintas connotaciones personales. Algunos pueden escuchar una canción con alegría debido a su ritmo, mientras que a otros ese mismo sonido les recuerda alguna vivencia nostálgica. Debido a esto, podemos decir que las obras se pueden relacionar con la música mediante su esencia, recuerdos, colores, sensaciones y emociones.

A continuación, dejamos algunos ejemplos de cómo suenan las obras para nosotros:

"La Noche Estrellada," Vincent Van Gogh (1889).

Producida en Saint-Rémy-de-Provence. Actualmente se encuentra en el Museum of Modern Art (MoMA), en Nueva York.

"El Grito," Edward Munch (1893).

Realizada en Oslo, Noruega. Actualmente, su versión más conocida se encuentra en el National Museum en Oslo.

"Los girasoles," Vincent Van Gogh (1889).

Creada en Arlés, Francia. En la actualidad se encuentra en el "Van Gogh Museum" en Ámsterdam.

Muchas manos, una obra

Después de haber escuchado estas canciones que nosotros relacionamos con dichas pinturas, ¿crees que la obra transmite esa emoción por sí sola o la canción cambia nuestra forma de verla? Investigaciones en neurociencia han encontrado que escuchar música puede modificar la actividad de regiones cerebrales relacionadas con la emoción, el placer y la motivación. Esto ayuda a explicar por qué una canción puede hacernos sentir emociones muy intensas y por qué asociar una canción con una imagen puede cambiar la manera en que experimentamos una obra de arte.

Ahora los invitamos a ustedes a hacer este mismo ejercicio y a crear arte de forma colectiva. Les proponemos observar detenidamente la siguiente obra, es decir, analizar sus colores, formas, vibras, composición, lo que busca transmitir y lo que representa. Con base en esto intenten recordar una canción que les haga sentir algo parecido a lo que les provoca la imagen. A continuación, les dejaremos un enlace a una playlist para compartir dicha canción y poder escuchar lo que le hizo sentir a las demás personas.

"La buena noticia," Eugenio Zampighi (1910).

Creada en Florencia, Italia. Actualmente, se encuentra bajo una colección privada, por lo que no está exhibida al público.